En el modelo de renting, cuando terminas tu contrato devuelves el dispositivo. Rentik lo revisa, lo reacondicionan y vuelve a ponerse en circulación. Esto significa que un mismo dispositivo puede ser usado por varias personas a lo largo de su vida útil, reduciendo la cantidad de tecnología que acaba desechada y el impacto ambiental de fabricar nuevos equipos constantemente.